Creo que no os lo he dicho, pero estoy haciendo un curso de guion. Realmente, cuando estéis leyendo esto, habré acabado. Lo hago por gusto, no es que ahora, a mi edad, me quiera dedicar a hacer guiones de series y pelis. Me daría mucha pereza venderlos, presentarlos y todo eso que ya sabemos que hay que hacer.
Lo mejor que tiene hacer estos cursos, a mi juicio, es rodearse de gente tan apasionada por el cine. Verdaderos expertos y verdaderas expertas, cinéfilos, coleccionistas que te dejan a la altura del betún en según qué momento.
¿No os ha pasado alguna vez que se da por hecho que habéis visto una cosa y si no la habéis visto quedáis como un bulto con ojos más o menos? Sí, esa sensación de haber estado en una cueva durante toda tu vida porque no has visto Ciudadano Kane en versión original o, simplemente, porque no habéis visto El Padrino.
¿Qué hacéis en esas ocasiones? Yo, directamente, miento.
INT. AULA UNIVERSITARIA – DÍA
Un aula típica de universidad de mediados de los 2000, con las dos primeras filas llenas de alumnos, pero el resto vacía. ROCÍO (35-40) es pelirroja y elegantemente moderna. Es la profesora y explica algo a las dos filas de alumnos.
ROCÍO
Os voy a poner el plano secuencia más admirado de todos los tiempos. Es de Orson Welles, de la peli Sed de mal. ¿La habéis visto?
El alumnado responde con un sí rotundo al unísono mientras murmura entre sí.
DE REPENTE Rocío mira a Iván (47), uno de los alumnos, directamente con cara clarísima de preguntarle a él.
ROCÍO
¿Iván, tú la has visto?
IVÁN
Por supuesto. Es esa en la que dos personas van caminando y pasan cosas alrededor ¿verdad?
Rocío se ha dado cuenta de que Iván está saliendo del paso, pone cara de ‘a mí no me engañas’ pero no quiere hacerlo pasar un mal rato y desvía la conversación.
Con la mano alzada pero sin esperar a que le den la palabra, OTRO ALUMNO muestra sus ganas de comentar.
OTRO ALUMNO
Es como en aquella peli del 32 en la que el prota camina rápidamente porque va a pasar un tren.
Ahora es la clase entera la que no sabe de qué va lo que está diciendo, pero igualmente, asiente y dice un sí, menos unísono que el anterior. Se nota que no tiene ni idea nadie.
La profesora ríe disimuladamente y cambia de tema.
ROCÍO
¡Venga! ¡Seguimos! Que en vez de en una clase, parece que estamos jugando al Trivial.
FIN
No podéis no reconocer que esto os ha pasado alguna vez, no solo con el cine, pero sobre todo con el cine. El Padrino, Ciudadano Kane y otras tantas pelis que más de uno no habéis visto y os sonrojáis al reconocerlo.
Yo, miento, porque soy así de tonto, pero vosotros y vosotras podéis reconocerlo. Levantad la voz y reconoced que no hace falta ser erudito para amar las cosas. O, si no, replicad con vuestros saberes. Si os dicen: “¿Recuerdas el contrapicado de la secuencia 3 del montaje del director de Reservoir Dogs?”, pues le decís: “¡No! En absoluto. ¿Y tú recuerdas el segundo nombre de Chandler de Friends? ¿O te acuerdas de quién falló el último penalti de España en la tanda contra Corea en su Mundial?”
Bueno, estas cosas yo tampoco las sé, pero ahí quedan, por si acaso.






