Call Me By Your Name, de Luca Guadagnino

Call me by your name habla de sensaciones, de tener 17 años y descubrir el mundo con ojos abiertos y piel erizada, del despertar sexual, de algo parecido al amor y de creer que la vida se acaba después del verano.

El hilo invisible, de Paul Thomas Anderson

Una película sobre el matrimonio, o quizá una modesta proposición a la manera de Jonathan Swift sobre cómo hacer durar el amor conyugal, no puede ser sino una película de rostros. Puesto que es en el rostro del otro, en sus inflexiones, en lo que dice y lo que no dice, donde es dable encontrar los indicios y también los misterios de la salud de la vida en común.

The Florida Project, de Sean Baker

The Florida Project es una película de Sean Baker. Y eso implica generosas dosis de humanismo, pero deambulando por sus malas calles mezquinas y misérrimas.

Bajo el sopor del sueño

El problema es que nos eyacularon, nos gestaron, nos nacieron, nos hicieron. No pudimos decidir y nos encontramos cara a cara con el desastre de un sobre-vivido mundo al que no importamos una mierda. Y entonces nos moldearon a medias. Nos mostraron el umbral de cómo pensar y hablar, de cómo sentir, comer, follar, engendrar y trabajar; pero nadie nos enseñó jamás a saber, a querer y a rehusar vivir.

SMILF, de Frankie Shaw

En SMILF la debutante Frankie Shaw nos propone una nueva gama de representaciones de la mujer y la madre que sortean los victimismos y los clichés. Unos retratos frescos que hacen equilibrio entre la comedia y el drama para presentarnos los crudos claroscuros de la maternidad.

Call Me By Your Name, de Luca Guadagnino

Call me by your name habla de sensaciones, de tener 17 años y descubrir el mundo con ojos abiertos y piel erizada, del despertar sexual, de algo parecido al amor y de creer que la vida se acaba después del verano.

El hilo invisible, de Paul Thomas Anderson

Una película sobre el matrimonio, o quizá una modesta proposición a la manera de Jonathan Swift sobre cómo hacer durar el amor conyugal, no puede ser sino una película de rostros. Puesto que es en el rostro del otro, en sus inflexiones, en lo que dice y lo que no dice, donde es dable encontrar los indicios y también los misterios de la salud de la vida en común.

The Florida Project, de Sean Baker

The Florida Project es una película de Sean Baker. Y eso implica generosas dosis de humanismo, pero deambulando por sus malas calles mezquinas y misérrimas.

35 mm. Cinefagia sobre el pasado

Bajo el sopor del sueño

El problema es que nos eyacularon, nos gestaron, nos nacieron, nos hicieron. No pudimos decidir y nos encontramos cara a cara con el desastre de un sobre-vivido mundo al que no importamos una mierda. Y entonces nos moldearon a medias. Nos mostraron el umbral de cómo pensar y hablar, de cómo sentir, comer, follar, engendrar y trabajar; pero nadie nos enseñó jamás a saber, a querer y a rehusar vivir.

Catoptromancia: La juventud tras el espejo

Y en esa endeble línea fronteriza, en ese campo de batalla marginal donde confluyen la inverosimilitud del espectáculo y la veracidad fáctica de la existencia, es donde se atrinchera y sobrevive un trance de espacio y tiempo mágicos: la evocación, con toda la distorsión reconstructiva del propio imaginario que ésta conlleva, inevitable pero poéticamente.

Verano sin fin. El cine sobre una ola

Exprimían las horas del día surfeando y alimentándose (vagamente) de lo que pescaban o cogían de los campos. Cuando no había olas, esperaban. Y cuando esperaban, se divertían deslizándose por barrizales o aprendiendo a lanzar fuego por la boca.

Delmer Daves: La senda tenebrosa (1947)

El umbral mismo de la mirada es un buen pórtico para reflexionar, aunque sea muy brevemente, sobre la importancia capital que una película como La senda tenebrosa (Dark Passage) sigue jugando en nuestra actual concepción del cinematógrafo.

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Resumen 2017

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Arantxa Acosta (Miradas de Cine, La Realidad No Existe) La conciencia del por qué de uno mismo (último plano de A Ghost Story): Vivimos en un "mundo acelerado", como lo denomina Harmut Rosa. Un mundo que nos exige nuestra máxima atención, inevitablemente, selectiva....

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¿Cómo definir Madre!? ¿Cómo explicarla a alguien que no la haya visto? ¿Podemos dejar de recomendarla o debemos evitarlo? Madre! es una sacudida visual y emocional, es un zarandeo al intelecto, es un reto, es un salto sin red del que Aronofsky cae de pie. La “historia” de Madre! es la de Javier Bardem, un escritor en crisis en un hogar aislado junto a su mujer, Jennifer Lawrence, quien sufre diversas visiones y agitaciones en su estado de ánimo.

Top 2017 – 2. Personal Shopper

Assayas traslada su preocupación a la gran pantalla en Personal Shopper, con la excusa de convertir a la protagonista en una médium aficionada, tan temerosa como desubicada en un entorno que no acepta como propio.

Top 2017 – 3. Dunkerque

Dunkerque se convierte en manos de Nolan en una historia real dramatizada (algunas sentencias son tan categóricamente épicas como irremediablemente increíbles en boca de esos hombres), que no aporta a Nolan el lucimiento intelectual al que nos tiene acostumbrados con sus guiones, pero sí le permite no abandonar las preciadas capas de cebolla de sus films.