Gator Face

Gator Face, de Padraig Reynolds

La introducción de esta película está lo suficientemente cuidada como para sembrarnos la duda: ¿es posible que no sea tan mala como promete su título? Tres jóvenes van a la playa a disfrutar de su ultimo día de vacaciones. Chicas bonitas, bonita fotografía, apuntes visuales interesantes, algo que además se repetirá a lo largo del resto de su metraje, e incluso un momento de terror diurno puramente atmosférico muy conseguido. En este aspecto, la película es deudora de La matanza de Texas, a la que incluso homenajea explícitamente en una de las secuencias finales. Pero desde que el terror se convierte en algo físico se diluye gran parte de todo lo conseguido hasta entonces y aunque habrá rescoldos puntuales que aviven la llama encendida por ese comienzo, Gator Face es un continuo quiero y no puedo, y por supuesto cualquier tipo de comparación con el film de Hooper (que también hizo su película de cocodrilo, Trampa mortal) sería algo completamente inimaginable. Sin embargo no seré enteramente cruel con la película, parece un tema más de recursos que de la voluntad y la capacidad tras la cámara que pueda tener Padraig Reynolds, siendo el montaje y ciertas interpretaciones los puntos débiles y no precisamente de una forma discreta, lo que puede redundar en una percepción del acabado mucho más destructiva que la que sinceramente creo que merece. Además, en Midnight X-Treme se viene a jugar y la parte gore es moderadamente satisfactoria.

Recibe nuestra newsletter

Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.