The Bride

Dick Laurent está vivo #01

Llevábamos semanas buscando un título para esta nueva columna que nos propusimos empezar a partir de este inicio de temporada y de repente nos percatamos de que, como si no lo supiéramos de antemano, el tiempo es intransigente y rápidamente su paso lo destruye todo (como explicitaba, incluso con rótulos enormes, Gaspar Noé en Irreversible), y era esencial empezar a darle forma. Porque la forma puede ser la clave, incluso de los miedos más recónditos e insondables… 

¡Exacto! De cine de terror y fantástico trataremos en estas líneas con dos objetivos claros. Primero descubrir junto con quien nos lee aquellas cosas que están por venir, es decir como la vida futura —título que barajamos ligeramente porque es el que tiene en España aquella maravillosa película de Cameron Menzies, Things to Come (1936)— del género (doble, porque el terror y el fantástico no siempre es lo mismo, ¿verdad?) que más nos apasiona. Aumentando el desafío, como lo que está por venir en muchas ocasiones no puede entenderse, ni en ocasiones existiría siquiera, sin aquello que ya está grabado, no siempre para bien también hay que decirlo, en cierta memoria del público y aficionados, compartiremos nuestra visión más desenfrenada y sincera de esas raíces, que entre lo feérico y lo férreo, han llegado hasta hoy modulados, tanto por el dichoso devenir de los años, décadas, épocas, como por las diferentes maneras en que nos enfrentamos a nuestros terrores y a su formulación en cada momento. Igual damos la impresión de querer hacer terapia de grupo. No lo descarten. Pero sobre todo queremos pasar unos buenos ratos… de puro escalofrío.

Buceando en esa vida futura de aquello que nos ocupa, hay dos proyectos estimados para entrado el 2026 que nos intrigan bastante, y sobre los que volveremos a buen seguro más veces los próximos meses. The Bride!, segunda película como directora de la estupenda actriz Maggie Gyllenhaal, una versión moderna (o no tanto) de la quizá mejor película de James Whale, The Bride of Frankenstein (1935), y obviamente de la hiperfamosa novela de Mary Shelley (¡oh, casualidad!, está a punto de estrenarse la enésima adaptación a cargo de Guillermo del Toro…). El reparto es muy familiar pero top y la producción es puro Hollywood: Christian Bale, Peter Sarsgaard, Annette Bening, Jake Gyllenhaal… y 100 millones de dólares. Puede estar muy bien, pero ya se verá. La otra propuesta es Hope/Hopeu el regreso del Na Hong-jin en una producción eminentemente coreana pero de proyección internacional cuyo rodaje incluyó localizaciones en Rumanía, y cuenta en su elenco con nombres bien conocidos caso de Alicia Vikander o Michael Fassbender —pareja en la vida real (actual, no futura, eso ya se verá)—; estaremos pendientes si se encamina (se anuncia como un thriller con contexto scifi) hacia lo terrorífico como ya sucede sorprendentemente (bien) en su anterior y tercera película, El extraño (Gokseong, 2016) —que tuvo un discreto remake tailandés: La Médium (Rang song, Banjong Pisanthanakun, 2021). La premisa de Hope promete, como siempre en estos adelantos, pero confiamos especialmente en el brío narrativo de Na y en la sobrada solvencia del cine coreano más brillante.

Echando la vista hacia una industria, por llamarla de alguna manera, de minorías y no para todo los públicos, una película que no sabemos si podremos ver algún día, pero que desde luego merece que le prestemos nuestra atención, aunque siendo sinceros lo más probable es que no nos deje prestarle también nuestros ojos, si no estamos en el lugar adecuado en el momento justo, es No! You’re Wrong. or: Spooky Action at a Distance, nuevo proyecto cinematográfico de Crispin Glover, dieciocho años después de su obra maestra It is Fine, Everything Is Fine, que pudimos ver en el festival de Sitges de 2007 (o quizá lo soñamos, dado que no llegó a distribuirse en formato físico y a día de hoy no puede verse en ningún sitio). Esta nueva obra, escrita y dirigida por Glover, se rodó en 35 mm entre 2013 y 2018 y está coprotagonizada por su padre Bruce Glover, tristemente fallecido hace unos meses. La cosa de momento no tiene previsto un estreno comercial, pero sí una «gira» de proyecciones (que irán acompañadas de narraciones de los libros ilustrados de Glover a cargo del propio autor, sesiones de preguntas y respuestas y firmas de los citados libros) en algunas ciudades estadounidenses a lo largo de este mes y el próximo. Mientras, nosotros, en Españita tendremos que conformarnos con su subyugante tráiler y el recuerdo imborrable de aquello que, de una forma u otra, experimentamos en 2007.

El futuro es un concepto amplio y en él tiene cabida lo que puede pasar dentro de meses (o no, porque a mayor profundidad temporal mayor es la incertidumbre) o lo más inminente, que es prácticamente inevitable. A finales de octubre, si no se acaba el mundo antes u ocurre algo peor se celebrará la noche de Halloween y, a partir del día 3 del mismo mes, en EE.UU. podrá verse V/H/S Halloween en streaming a través del bendito Shudder. Esta es la octava entrega de la franquicia de antologías de terror en las que a lo largo de una historia conectora se insertan cuatro o cinco cortos de found footage a cargo de diferentes directores. Es una lástima que al menos a corto plazo no parece que vayamos a poder verla en España (al menos por vía legal) teniendo en cuenta que uno de los elegidos para dirigir uno de los segmentos (Ut supra sic infra) es Paco Plaza. El resto de directores responsables es una curiosa mezcla entre gente con menos experiencia como Bryan M. Ferguson, Casper Kelly o el dúo Micheline Pitt – R. H. Norman junto a otra con algo más de bagaje como Alex Ross Perry (Her Smell) o Anna Zlokovic, artífice de la curiosa Apéndice que pudimos ver hace un par de años en Disney+ (y que de hecho sigue disponible en la plataforma). Así Plaza, en cuya pieza un grupo de policías acompaña al superviviente de una masacre a la escena del crimen para intentar reconstruir los hechos, parece ser la punta de lanza de esta nueva entrega, que gustó bastante en su reciente proyección en la última edición del Fantastic Fest celebrado en Austin. Una franquicia por la que han pasado realizadores bien conocidos en el género como Adam Wingard, David Bruckner, Eduardo Sánchez, Scott Derrickson o la dupla Benson/Moorehead entre otros, y que siempre, en mayor o menor medida, pues el nivel de los relatos suele estar descompensado en relación al talento de sus responsables, nos ha ofrecido alimento para el alma a aquellos que nos atraen esta clase de cosas.

Más cerca y en salas, quienes pasen por Sitges, entre el 9 y el 19 de octubre, y tengan ganas de gastarse un buen dinero (hay gente que dice que suele merecer la pena, aunque es un riesgo porque puedes salir bastante enfadado… por la película queremos decir, no piensen mal), podrán descubrir algunos de esos títulos que vienen con las expectativas bien altas, por unas razones u otras. La mayoría llegará a distribuirse, incluso este 2025, pero alguno tardará más o irá directamente a plataformas o, en el peor de los casos, dará varias vueltas hasta llegar a estar a nuestro alcance. Obsession, la ópera prima de Curry Barker es una muestra clara de esto después de su paso por Toronto a principios de septiembre y la entusiasta recepción que generó (en el portal americano DreadCentral, Josh Korngut introduce a Barker como el futuro del cine de terror); si nos detenemos en el bagaje previo del joven cineasta en su canal de Youtube junto a Cooper Tomlinson en el que además se puede ver íntegramente su primera tentativa pura en los márgenes del terror, el curioso mediometraje (aunque se podrá argumentar que es un largo porque excede ligeramente la hora de duración) Milk & Serial (2024), añadimos la noticia de que ha firmado, según informa Hollywood Reporter, por su siguiente película Anything but Ghosts para Blumhouse, y completamos con el sugerente argumento oficial: “El anhelo romántico desesperado de un hombre por su amor platónico desencadena un hechizo siniestro”, debemos reconocer que estamos ansiosos… pero como hace mucho que ya no vamos a Sitges tendremos que esperar, confiamos que no demasiado. En otra dimensión durante el festival catalán se presentará en España el primer largometraje del reputado ilustrador francés Ugo Bienvenu, Arco, que ganó el Cristal a mejor película la pasada primavera en Annecy; un film distópico de fantasía y ciencia ficción que a priori puede recordar a sus novelas gráficas, aunque intuimos será más blanco teniendo en cuenta que los protagonistas son niños; su estreno oficial se pospondrá a febrero de 2026 por lo que es una buena ocasión para adelantarse. Aunque si apostamos fuerte y tuviéramos que elegir solo una película de animación para ver en Sitges, quizá optaríamos por otra ópera prima, en este caso del animador japonés Kenichiro Akimoto, All You Need is Kill adaptación del ranobe o novela ligera homónima de Hiroshi Sakurazaka publicada en 2004 que ya fue llevada al cine por Doug Liman en el sensacional blockbuster Al filo del mañana (Edge of Tomorrow, 2014), y que ahora este anime evoluciona a una nueva perspectiva probablemente menos espectacular pero a la vez más turbulenta e inquietante: el punto de vista se mueve a Rita, una investigadora de la vasta planta alienígena que ha sustituido a los miméticos extraterrestres… un planteamiento que se nos antoja viene del pánico por la crisis climática y el ecocidio en el que vivimos los terrícolas. Si esto no es para estar aterrados, ya nos dirán ustedes. 

Proponemos otra alternativa más de andar por casa al inminente Drácula (Dracula: A Love Tale) de Luc Besson, que se verá en Sitges, claro, pero se estrenará en noviembre en los cines de nuestras comunidades autónomas (uno de esos terrores cotidianos… y no se sulfure con ello si lee esto que es mejor pasarlo mal pero bien en verdad viendo películas de horror). Nos referimos a Dracula del siempre interesante Radu Jude, por supuesto también disponible en la programación del festival propiedad de (perdón, dirigido por) Ángel Sala, y que es una suerte de historias alrededor del personaje creado por Bram Stoker, algunas de ellas dignas de un programa de Jesús Quintero a la vista de sus impactantes imágenes y su escalofriante tagline “Make Dracula Great Again”. Sus casi tres horas de duración, el sentido del humor de Jude, y por supuesto el hecho de que sus responsables sean rumanos como el propio conde vampiro, no hacen más que pensar que deberíamos ir a Sitges o mejor a la misma Transilvania a ver la película cuanto antes… aunque no sabemos rumano y allí igual no ponen subtítulos, ¡cuñaaaoooo!

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