Apuntes personales

Algunos comentarios personales sobre el año audiovisual:

  1. Descubrir una obra maestra es una de las felicidades de esta vida. Si la obra en cuestión es un clásico que no se había descubierto a tiempo, la sensación es de un impacto doble. ¡Cómo no podía yo conocer hasta ahora El año pasado en Marienbad, de Alan Resnais!… Sueños hechos cine.
  2. Un segundo apunte personal, sobre el Festival de Cannes. No todo el mundo tiene la oportunidad y yo la gocé este año por primera vez. Es todo un espectáculo: teatros con miles de butacas, salas a rebosar, cines con anfiteatro en los subterráneos de hoteles lujosos, otros IMAX y lo último de la producción internacional. Todo ello en un frenesí en que la prensa salta de un espacio a otro. Hay que vivirlo una vez por lo menos.
  3. El futuro de las salas vs el futuro del cine… El curso del 2026 nos dará la respuesta
  4. Creo que no seré el único en destacarlo. Este 2025 ha sido un gran año para el Fantastico. Más allá de Lanthimos y Bugonia, tenemos por estrenar las excelentes Resurrection y A Useful Ghost, pero disfrutamos también con otras que no cabían en la lista como Los sudarios, Los pecadores, Together o Frankenstein.
  5. Frente al terror filmado, fingido, el terror real vivido en diversas partes del mundo. Y de entre todos ellos (Congo, Sudán, Myanmar…) tenemos la guerra de Ucrania y el genocidio de Palestina por el estado israelí, retratado y visto casi en directo. En Yes, Nadav Lapid lanza a la cara de Israel su crueldad y su cinismo, tanto el del gobierno como el de aquellos que pretenden seguir una vida feliz a espaldas de las masacres. Por lo que a Europa concierne, me asalta la duda. ¿Es más inmoral cenar con las imágenes de muerte en nuestros televisores o pretender ignorar las matanzas porque no aparecen en nuestras casas? ¿Tiene sentido la captación y reproducción del terror o sólo aumenta nuestra complicidad con el genocidio?

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