En la sección Noves Visions de la 59º edición del festival de Sitges se proyectaba la película eslovena Girl in the Night, una obra pequeña con mucho corazón del director croata Luka Marčetič. La premisa puede sonar un tanto alocada, si bien también suscitar una imagen equivocada de lo que el filme propone en tono. Rok (Urban Kuntarič) trabaja rutinariamente en el turno de noche de una gasolinera, buscando adrenalina para darle un poco de emoción a una vida monótona y aburrida. En el trabajo conoce a una misteriosa chica (Lara Wolf) que por las noches lucha contra el crimen cual justiciera y enseguida intriga el interés del silencioso protagonista. Para pasar tiempo con ella, Rok le roba la bicicleta y luego se ofrece a ayudarla a buscar al culpable. En base a esta búsqueda se establece una relación en los términos mínimos que dictan el tono del filme, marcada por actuaciones orientadas a la inexpresividad, como podría ser en las películas de Robert Bresson o, el que sería un símil más acertado debido al sentido del humor, característico de Aki Kaurismäki. Las imágenes envuelven a sus personajes en la oscuridad de la noche mientras deambulan bajo las farolas como almas en pena por las calles desérticas, como si habitaran una suerte de limbo particular aislado del resto del mundo. Es en la frialdad donde la conexión entre los personajes cobra vida en una entrañable e intensa unión que juega con los códigos de los superhéroes, subviertiendo la épica aquí intercambiada por el patetismo inherente de dos individuos alienados en su fantasía particular. Marčetič pone el peso principalmente en la relación entre ambos y los conflictos que conforman el arquetipo que representa cada uno, dialogando con el imaginario asociado al género superheroico en base a una historia que podría simplemente formar parte de una ficción fabricada por ellos, si bien la ejecutan sin cuestionar su veracidad en ningún momento. Marčetič muestra en Girl in the Night vocación de estilo en un filme empático en el que lo realmente extraordinario son las conexiones humanas en el vacío que rodea a los personajes.







