En breve se estrenará Una batalla tras otra, donde el realizador estadounidense Paul Thomas Anderson adaptará por segunda vez al escritor Thomas Pynchon, en esta ocasión sobre su novela Vineland. Es un motivo tan bueno o incluso mejor que cualquier otro para que le dediquemos un estudio a un director que se ha consolidado como una de las voces más singulares y complejas del cine contemporáneo, con una filmografía que abarca casi tres décadas de exploración estética, narrativa y emocional. Desde su irrupción con Sydney (1996) hasta su más reciente Licorice Pizza (2021), cada una de sus películas ha supuesto un avance en su evolución como autor y una ventana a las obsesiones temáticas que atraviesan su cine: la familia, la ambición y la avaricia, el deseo, la fe, el poder y la soledad.








