Arantxa Acosta (Miradas de Cine, La Realidad No Existe)

⊕ De Animales nocturnos de Tom Ford: «Junk» dice ella. Basura. Y todo se reduce a eso, a la belleza de la basura que nos rodea… El 2016 fue hermoso, pero doliente. Ralph Fiennes desplegaba su energía como Harry Hawkes en Cegados por el sol, cantando y bailando a los Rolling Stones mientras su personaje lleva el peso del cine más reivindicativo de Luca Guadagnino, el que aprovecha el remake libre de La piscina de Jacques Deray para hablar de la decadencia de una Europa vergonzante; Isabelle Huppert se mete en la piel de una mujer que parece insensible ante el brutal ataque sufrido en Elle, en un drama sarcástico que invita a mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta de qué se nos pide, y cuáles son las prioridades que estamos dando a nuestras vidas; Maren Ade plasma en una comedia como Toni Erdmann la realidad de muchos de los hijos (treintañeros y cuarentones) de proletarios, la mayoría emigrantes europeos, que deben demostrar, no se sabe muy bien a quién ni por qué, que son mejores que ningún otro, aunque con eso catapulten su felicidad hacia un horizonte lejano, oscuro, y sin esperanza… Y Tom Ford demuestra que riqueza no es sinónimo de felicidad con su excelente y actualizada adaptación de la novela Tony and Susan. «Junk» dice ella, sí. «Junk», dice, mientras disfruta de una cena para VIPs. «Junk», dice ella, hermosa, radiante, envidiada. Infeliz. Mi momento del 2016 son esos perturbadores títulos de crédito acompañados, poco después, de la perfección de una desilusión. La desilusión del que, aun ya en la segunda decena del siglo XXI, se esconde tras una máscara para ser aceptado.

– El Joker de Jared Leto versus el Batman de Ben Affleck. Yo era de las que temía la interpretación de Ben Affleck para Bruce Wayne, y la sorpresa que me llevé fue más que grata. Un Batman maduro, reflexivo, responsable… que merecía un antagonista menos histriónico. Así que si bien el Joker de Jared Leto no haya gustado, tal y como se defiende, por no haber acertado en el montaje final (en cuanto a excesivo recorte de su personaje), hay que admitir que la química entre la definición de los dos personajes es nula. Como dije en su momento… la mejor pareja Batman/Joker tras Bale/Ledger es, actualmente, la de  Cumberbatch/Scott. Sí, me refiero al tándem Sherlock/Moriarty de la exitosa Sherlock.

Tonio Alarcón (Imágenes de Actualidad, Dirigido por)

⊕ La consolidación de servicios como Netflix o HBO en España, porque estimulan la competencia y abren definitivamente una vía alternativa a la anquilosada distribución cinematográfica del país.

– El descuido institucional y los recortes a la Filmoteca Española. Ojalá la llegada de Carlos Reviriego sirva para romper esa dinámica negativa.

Álvaro Arbonés (Canino)

Es difícil hablar de lo que ha supuesto el 2016 en lo audiovisual. Al menos no sin dejarse fuera demasiadas cosas. Por eso aprovecharé este espacio para decir algo obvio: resulta increíble que películas como The Neon Demon o La doncella lleguen a nuestra cartelera. Resulta necesario aplaudir la iniciativa de distribuidoras como Surtsey Films o La aventura. Esperemos que en 2017 tengamos la misma o más suerte con nuestra cartelera.

Antonio Arenas (Magnolia)

Cualquiera de los hallazgos del cortometraje documental Campanya, realizado por cuatro alumnos del Máster en teoría y práctica del documental creativo de la UAB durante las elecciones a la Alcaldía de Barcelona de 2015.

Marta Armengou (La Cartellera BTV)

⊕ El indiscutible año que vivió Isabelle Huppert. Después de 40 años de carrera y más de 100 películas sigue imparable y mejor que nunca.

– La cosecha del 2016, en general, no fue especialmente muy buena. Se echan en falta más títulos memorables.

Arantxa Bolaños de Miguel (Miradas de Cine)

No seré yo quien se posicione en contra de la Navidad.  Y mucho menos en contra del Noam Chomsky’s Day de Captain Fantastic de Matt Ross.

Óscar Brox (Détour)

Actitud, energía, emoción. 2016 encapsulado en una escena:

Quim Casas (Dirigido por)

⊕ Las muchas tendencias del cine de animación.

– La muerte de Jacques Rivette.

– La invasiva proliferación de series televisivas y la necesidad de estar al día con ellas.

Alejandro Díaz (SEFF)

⊕ Pese a las dificultades que lo/as cineastas españoles/as tienen para acceder a ayudas públicas (y privadas), si tenemos en cuenta tanto los estrenos comerciales como los que tuvieron lugar en festivales internacionales, el cine español volvió a albergar esperanzadoras muestras de vitalidad en 2016, con las últimas películas de Albert Serra, Pedro Almodóvar, José Luis Guerin (La academia de las musas), Ado Arrietta (Belle Dormant), Jonás Trueba (La reconquista), Oliver Laxe (Mimosas), Juan Cavestany, Pablo Hernando y Julián Génisson (Esa sensación), Hernando en solitario con Berserker, Mauro Herce (Dead Slow Ahead), Luis Aller (Transeúntes), Enrique Rivero (Pozoamargo), Leire Apellaniz (El último verano), Irati Gorostidi (Pasaia Bitartean), Norberto Ramos del Val (Amor tóxico), Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius y Marta Verheyen (Las amigas de Ágata), Ramón Lluís Bande (Vida vaquera), Carlos Rivero (El misterio de Aaron), Koldo Almandoz (Sipo Phantasma), o Pablo Llorca (Días Color Naranja), entre otros nombres y títulos.

– La (cada vez más) precaria situación de las filmotecas (denunciada a nivel estatal por Carlos Reviriego en su imprescindible serie de artículos para El Cultural), así como del resto de instituciones encargadas de preservar nuestro patrimonio fílmico. Un asunto, el de la conservación/restauración/abandono del celuloide, reflejado de forma óptima en dos películas complementarias de 2016: El último verano (Leire Apellaniz) y Cinema Futures (Michael Palm).

Luís Fernández (Miradas de Cine)

Si bien uno de los puntos negros del año audiovisual ha sido la Filmoteca Española, como bien se han hecho eco distintos medios, igualmente su programación no deja de ofrecer esporádicamente ciclos y joyas imprescindibles. Como la carta blanca a Miguel Marías que consagró la programación del pasado Marzo, y en la que por ejemplo fue posible ver esa fascinante rareza que es la última película de la filmografía de Manuel Mur-Oti, Morir… dormir… tal vez soñar, o la estremecedora obra maestra de Kinuyo Tanaka Pechos eternos, entre otras. Es una muestra de lo que debiera ser regularmente la Filmoteca en su faceta exhibidora, una celebración cinéfila continua que rescate y difunda la memoria cinematográfica mundial, en lugar de ser un contendor pseudofestivalero para títulos contemporáneos elegidos con dudosos criterios o un espacio para regurgitar los nombres de siempre. Quizás en este 2017…

José Ramón García Chillerón (Filmoteca de Murcia)

⊕ La cada vez más notable calidad de las películas realizadas por cineastas periféricos que desarrollan sus proyectos al margen de la adocenada industria del cine español.

– Que esas películas muchas veces sean casi invisibles para el público.

Marla Jacarilla (Contrapicado, Culturaca)

⊕ Shia LaBeouf haciendo autostop durante un mes por Estados Unidos (Takemeanywhere) o escuchando a extraños en un consultorio telefónico instalado en una galería de arte. http://vimeo.com/155793492

– La triste muerte de Andrzej Zulawski, director polaco capaz de convertir a Isabelle Adjani en una poseída legendaria y de adaptar al cine al inclasificable Witold Gombrowicz.

Toni Junyent (Miradas de Cine, Número Cero)

Aunque no seré nada original, no estoy nada al tanto de Youtube ya mí los grandes momentos televisivos siempre se me pasan, para mí el evento del año a nivel de la tele sería Horace & Pete de Louis C.K.

Sergio Morera (Transit)

Ver La noche americana en pantalla grande y que Jean Pierre Leaud se pase al final de la proyección a saludar.

Álvaro Peña (Perros Verdes, Miradas de Cine)

⊕ El abandono de los guetos y la recuperación del cine fantástico para el mainstream en títulos tan desinhibidos y proclives a la experimentación como Expediente Warren: El caso Enfield, Infierno Azul, La invitación o Ouija 2: El origen del mal.

– El mantenimiento de una burbuja festivalera cada vez más insostenible en términos culturales y económicos, con la funesta consecuencia, entre otras, de ahogar las propuestas arriesgadas en un mar de irrelevancia audiovisual, desligado de la experimentación que actualmente vive el blockbuster estadounidense y otros ámbitos más conectados con las pulsiones del mundo real.

Carlos Losilla (Caiman)

⊕ Dos exposiciones celebradas en Barcelona, una en la Fundació Tàpies dedicada a Harun Farocki y otra en La Virreina dedicada a Alexander Kluge, que no solo me han permitido conocer mejor la obra esencial de esos dos artistas totales, sino, sobre todo, experimentar diferentes formas de afrontar la imagen.

– Comprobar que no hemos sido capaces de generar el debate que se merecían esas muestras, no solo individualmente, sino también cruzadas entre sí: algunas de las películas incluidas en lista, y sobre todo algunas de las primeras estrenadas en 2017, como Silencio o La La Land, independientemente de lo que opinemos sobre ellas, se entienden mejor desde esas enseñanzas.

Carles Matamoros (Transit)

⊕ Varias escenas musicales inesperadas en películas ajenas al género musical, que han sido capaces de transformar los relatos y de captar el sentir de sus personajes. Pienso en los felices karaokes de Cegados por el sol y Dead Slow Ahead, en esa melodía reparadora de Elvis Presley en Expediente Warren: El caso Enfield, en esa irrupción pop en la clausura de Cemetery of Splendour, en ese final digno de Robin Hood al son de Life is Life en El tesoro, en esa celebración de la juventud colectiva en el automóvil con Rapper’s Delight en Todos queremos algo o en esa melodía resistente del grupo caboverdiano Os Tubarões que rinde homenaje a los habitantes de Fontainhas en Caballo dinero.

– Algunas imágenes más reveladoras no pertenecen al terreno de la ficción, como es el caso de las fotografías tomadas por Burhan Ozbilici del asesinato del embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, en plena inauguración de una exposición artística en Ankara.

Jorge Mauro de Pedro (Culturaca)

Lo bueno y lo malo se entrecruzan en este 2016, con continuos requiebros a lo Mullholland Drive (iba a poner Alpe d’Huez, pero… como que quedaba menos cinematográfico, ¿no?). Da la sensación de que se estrena más cine que nunca y algunas de las propuestas que llegan a nuestras carteleras se suponían de imposible recorrido hace unos años. Por otro lado, está claro que eso sólo ocurre en tres o cuatro grandes ciudades de España y que su paso por las salas resulta absolutamente fugaz. Sensaciones encontradas. Si se rebusca y se desarrolla el sentido crítico: oportunidades de saciar nuestra cinefilia por doquier. Pero mal repartidas, corriendo el peligro de quedar reducido su disfrute a un porcentaje muy específico de la población. Y luego están las series. Esa parte del audiovisual arrinconada por algunos por el mero hecho de haber triunfado entre los gentiles (o quizás porque resulten inabarcables por definición, representando el triunfo –a cuatro siglos vista- de las novelas de caballería). Pero no concibo el año sin los placeres (nada culpables) que me han reportado Stranger Things y Westworld. ¿Productos? Vale. ¿Altisonantes o sentimentaloides? Ya. ¿Piedras de toque de esta nueva dictadura de los guionistas? Pues que siga, que siga… Por otro lado —ocurrió con Westworld, ocurrió con The Crown— se adivina el reverso tenebroso de esto que ya podría empezar a calificarse como burbuja del serial. El filón está llevando a inflar presupuestos alocadamente y nosotros, malvados por definición, permanecemos a la espera de esa La puerta del cielo que nos devuelva a la mediocridad pre-Sopranos. ¿Cuándo despertaremos del sueño y volveremos al cine? Por último, destacar también entre lo malo el grado de autismo alcanzado por una mayoría preocupante de seguidores de las grandes franquicias cinematográficas, provengan estas de los cómics de la Marvel o de una galaxia muy, muy lejana. La fe ciega —o quizás el marketing arrollador— impide la aproximación desapasionada a estos cansinos dinosaurios digitales.

Enrique Pérez (Filmoteca de Extremadura, Miradas de Cine)

⊕ La aparición de la que, a mi entender, es la mejor película de Almodóvar (Julieta), con un cambio de tono que, de mantenerse, podría colocarle en esa madurez cinematográfica tan esperada y por fin lograda.

– Que en las ciudades pequeñas y medianas se tenga que seguir sufriendo el abuso de que más del 80% de las películas estrenadas en salas son o estadounidenses o españolas. Lamentables políticas de distribución y exhibición que llevan a un empobrecimiento cultural indeseable.

Antoni Peris (Miradas de Cine, Culturaca)

⊕ La fuerza del cine coreano que nos trajo a Sitges películas estimulantes (Train to Busan, Age of Shadows, The Tiger, Tunel, Karaoke Crazies, La doncella) que demuestran la potencia industrial y artística de sus creadores, con una cinta que merecería estar en la lista top, El extraño (The Wailing – Goksung), de Na Hong-jin.

– Destacable agridulce, en un contexto de ayudas oficiales desfavorable y penalización de las actividades culturales, los esfuerzos de pequeñas distribuidoras para hacer llegar a la pantalla grande obras mayores de este año como El gran museo (Film Buro), En el sótano (Noucinemart), La muerte de Luis XIV (Capricci).

Jordi Revert (Miradas de Cine)

⊕ La clarividencia de Kent Jones en su ensayo The Marginalization of Cinema para Film Comment, a la hora de señalar la progresiva alienación del cine como forma artística, la ruptura ente esa forma y lo popular, y los efectos de una industrialización en el contexto digital que prima el papel de la producción y reduce el margen para cualquier manifestación personal.

⊕ La absoluta libertad creativa que emana Hold Up, el videoclip de Beyoncé. Toda una negación de cauces narrativos habituales en el videoclip y una explosión de estados de ánimo que acaban arremetiendo contra la cámara, último acto destructivo y reflexivo que reafirma la necesidad de una restauración de la mirada.

– La capitalización de la nostalgia por parte de Stranger Things creada por Matt y Ross Duffer para Netflix, una serie cuyo compromiso real con el cine de los 80 es tan fingido como el de The Artist, de Michel Hazanavicius, con el cine mudo.

Endika Rey (Transit, Otros cines)

⊕ Comprobar que, ya sea por razones de producción o de exhibición, directores como Terence Davies, Hong Sang-soo, Peter Strickland, Hirokazu Koreeda o Miguel Gomes han estrenado no una sino dos grandes películas en un mismo año.

– Ver como el audiovisual, especialmente la televisión y los medios digitales, han contribuido a fomentar la fatídica (y ya cansina) posverdad. Eso, y la nostalgia mal entendida.

Aarón Rodríguez (Miradas de Cine)

El estreno de The Young Pope, probablemente la propuesta más compleja y estimulante que ha llegado a la ficción con firma europea en años.

– Como siempre, los problemas de distribución habituales más allá de las cuatro grandes ciudades españolas.

Paula A. Ruíz (Sensacine)

⊕ Creo que este 2016 se ha estrenado en nuestro país mucho cine y cuando hablo de mucho cine me refiero a una amplia variedad de cine, aunque eso haya implicado que algunos fines de semana hubiera algo de colapso y se solaparan películas de igual interés. Merece la pena recordar el trabajo de algunas personas por traer a las salas, ese espacio que, siendo francos, agoniza, algunas películas cuyo valor comercial es arriesgado. Es cierto que no siempre, o más bien pocas veces se estrenan en las mejores condiciones y que muchas otras películas no encuentran su público o pasan inadvertidas ante el aluvión de estrenos, pero también es cierto que existen distribuidore/as y salas convencidos de que todavía hay algo de luz en la sala oscura. Se trata de pensar modelos en este panorama del audiovisual tan cambiante. En este sentido, también quería destacar la irrupción en 2016, o el establecimiento, de la Realidad Virtual, un nuevo medio cuyos contenidos de ficción propiamente dichos (no videojuegos, de lo que lamentablemente no puedo hablar con soltura dado mi desconocimiento del área) aún están en pañales pero que creo que van a transformar por completo el escenario del audiovisual a partir de ahora.

– Tal vez una de las cuestiones que más me ha entristecido de 2016 es la poca presencia de mujeres críticas de cine en toda la bibliografía sobre cine editada en España a lo largo del año. A finales de diciembre elaboré el anuario de publicaciones no periódicas, es decir, libros, traducciones y tesis leídas, para la Asociación Catalana de Críticos y Escritores Cinematográficos (ACCEC). Quería aprovechar estas líneas para agradecer las indicaciones de algunos compañeros y compañeras cuyos trabajos omití cuando salió publicado el listado o con algunos pequeños errores, que inmediatamente se corrigieron, pero lo que quería subrayar aquí es el escaso número de libros que cuentan con compañeras como colaboradoras. Sin perjuicio para el resto de críticos, cuyo trabajo es encomiable, me gustaría animar a los editores de publicaciones sobre cine a que contaran más con nosotras, así como también alentar a las compañeras a participar más. Es un trabajo de todos.

Víctor de la Torre (Miradas de Cine)

Recién terminado el 2016, otro año que ha venido cargado de cine para todos los gustos y sensibilidades, este lega para la posteridad dos obras mayores de Terence Davies, cineasta dedicado en cuerpo y alma a atrapar el tempo mismo de la belleza.

Joan Sala (Filmin)

La autoconsciencia de Comanchería: El sheriff’ Jeff Bridges pide a su compañero que ponga música de persecuciones cuando están en plena persecución. https://open.spotify.com/track/0XALTxLVH92CuUF8y8iWg5

Nuria Vidal (Fotogramas)

⊕ El 2016 quedará como el año de Isabelle Huppert. Dos películas, El porvenir de Mia Hansen-Love y Elle de Paul Verhoeven, confirmaron su gran momento con dos interpretaciones muy cercanas en el tema (la cena de navidad, los gatos, las madres, los problemas con el marido, las amigas, la vida profesional) y sin embargo completamente distintas en el tono. Isabelle a sus 63 años, es un animal del cine. Desagradable y poco empática en una, cercana y comprensible en la otra. Pocas actrices tienes esa capacidad.

– Lo peor del año es la enorme acumulación de estrenos. Hay semanas en las que se estrenan hasta 18 películas. Es imposible verlas todas. Ni siquiera la crítica llega a poder hablar de todo lo que se estrena. Eso produce una enorme frustración. En primer lugar y es lo más duro, entre los directores y los productores que ven como sus películas pasan sin que nadie, y es cierro este nadie, las vea o escriba una línea de ellas. Pero también la del crítico que tiene que aguantar muchas veces películas horribles y olvidables y se deja en la cuneta algunos estrenos interesantes de los que no se dice nada. Y la del público que se siente estafado con tantos cambios semanales que le obligan a marginar films que a lo mejor le gustarían. La política de estrenos comerciales en salas se tendría que revisar de arriba abajo.

Judith Vives (Hotel Eléctric)

⊕ La reapertura del cine Zumzeig gestionat como una cooperativa. El aniversario del Méliès y la consolidación de pequeños festivales de cine com el DA, Americana, Casa Asia Film Week, etc.

– La muerte de Michael Cimino y David Bowie.